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El Desarrollo Sostenible

1. ¿Qué es el Desarrollo Sostenible?

En 1983, la Asamblea General de Naciones Unidas crea la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo cuyo objetivo era establecer estrategias ambientales a largo plazo para conseguir un desarrollo económico racional en el año 2000. El resultado del trabajo fue la publicación en 1987 del informe llamado «Nuestro Futuro Común«, más conocido como (Naciones Unidas, 1987).

Informe Brundtland (UN, 1987)

Desarrollo Sostenible es el desarrollo que satisface las necesidades actuales de las personas sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las suyas.

Informe Brundtland (UN, 1987). Si no lees la infografía pulsa aquí.

Es innegable que a pesar de ser conocedores del concepto y de la necesidad de aplicarlo desde los años 80, el desarrollo sostenible sigue sin ser una práctica habitual como modelo de desarrollo global y lo que es más dramático, la situación es cada vez más alarmante.

El término desarrollo sostenible intenta establecer una conexión directa entre el desarrollo y la conservación o entre la naturaleza y el hombre. El término ha sido y será utilizado hasta el desgaste en los foros de política ambiental, pero los resultados no se aprecian. No ha sido capaz de solucionar la crisis ecológica generada hace décadas por el metabolismo de la economía mundial (Montes, 2007).

2. Conexión entre desarrollo económico y conservación de diversidad biológica

La economía global depende de la naturaleza, o de una manera más académica, del Capital Natural. (Gómez-Baggethum & de Groot, 2007)

Gómez-Baggethun & de Groot (2007) y colaboradores en su artículo llamado “Capital Natural y funciones de los ecosistemas: explorando las bases ecológicas de la economía”, detallan de una manera muy gráfica la estrecha relación entre el Capital Natural, los servicios de los ecosistemas, el sistema económico y el bienestar humano. Extraemos algunas ideas de su trabajo:

Gómez-Baggethun & de Groot (2007)

Los ecosistemas son la fuente de todos los materiales y la energía procesados a lo largo del sistema productivo hasta su transformación en bienes o servicios de consumo. Por otra parte, los ecosistemas son el sumidero al que van a parar todos los residuos derivados del metabolismo socioeconómico, tanto en sus fases productivas como consuntivas. La necesidad de reflejar este hecho erige la noción de Capital Natural como concepto clave para de poner en relieve el papel que juegan los ecosistemas en el sustento de las economías, permitiendo su articulación en el lenguaje económico.

El Capital Natural es un concepto clave de fácil reconocimiento en el marco económico, lo que implica poder darle un “valor”:

Costanza & Daly (1992)

Capital Natural definido como todo stock que genera un flujo de bienes y servicios útiles o renta natural a lo largo del tiempo. 

Gómez-Baggethun & de Groot (2007)

Desde una perspectiva ecológica, a parte de estos componentes (estructura del ecosistema), el Capital Natural engloba todos aquellos procesos e interacciones entre los mismos (funcionamiento del ecosistema) que determinan su integridad y resiliencia ecológica.

El Capital Natural integra toda la diversidad biológica, en todos sus niveles (especie, diversidad genética, comunidades…). El “Stock que genera bienes” (Constanza & Daly, 1992) es la biodiversidad.

Praderas y pastos de alta montaña. Equilibrio entre  los recursos naturales y su aprovechamiento ganadero (ganadería extensiva).
Praderas y pastos de alta montaña. Equilibrio entre  los recursos naturales y su aprovechamiento ganadero (ganadería extensiva).

El término biodiversidad comprende todas y cada una de las especies que cohabitan con nosotros en el planeta, ya sean animales, plantas, virus o bacterias, los espacios o ecosistemas de los que forman parte y los genes que hacen a cada especie, y, dentro de ellas, a cada individuo, diferente del resto (Dorado, 2010).

El papel de la biodiversidad es esencial, ya que es la base de los servicios y bienes que nos proporcionan los ecosistemas. Estos incluyen desde la provisión de alimentos hasta la provisión de fibras para confeccionar ropa, pasando por el filtrado del aire, el agua, la protección contra desastres naturales, la formación de un suelo fértil o la regulación del clima. (Dorado, 2010).

Convenio sobre Diversidad Biológica, 1992

Biodiversidad, es la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros sistemas acuáticos, y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas. (Naciones Unidas, 1992)

Fuente: unescoSpanish

Los ecosistemas proveen de servicios que nos abastecen de bienes tales como agua, madera, material de construcción, energía, medicinas, recursos genéticos, etc. Asimismo, ponen a nuestra disposición de forma gratuita toda una serie de servicios tales como la regulación del clima, el procesado de contaminantes, la depuración de las aguas, la actuación como sumideros de carbono, la prevención contra la erosión y las inundaciones, etc. (Daily, 1997).

Los ecosistemas constituyen un capital natural que es necesario conservar para disponer de sus servicios (Daily, 1997).

Lo que la ciencia económica ha tratado tradicionalmente en términos de bienes y servicios se ha reconducido desde las ciencias de la sostenibilidad en un sentido más amplio como servicios de los ecosistemas (Gómez-Baggethun & de Groot, 2007).

El término Servicios de los Ecosistemas recoge directamente la idea de la prestación social de la naturaleza. El término aparece por primera vez como formalización científica en el libro titulado “Servicios de la naturaleza” (Daily, 1997).

El concepto de “Servicios de los Ecosistemas” está, poco a poco, desplazando el concepto de Desarrollo Sostenible aunque esta tendencia es más evidente en la comunidad científica. Parece que hay interés en que este nuevo término tenga una base teórica y práctica y no quede vacía de contenido (Montes, 2007).

En el año 2000, convocado por Naciones Unidas, se puso en marcha un programa científico internacional denominado Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (EM),  cuyo objetivo era evaluar las consecuencias de los cambios en los ecosistemas para el bienestar humano y las bases científicas para las acciones necesarias para mejorar la conservación y el uso sostenible de los mismos, así como su contribución al bienestar humano.

Cuatro tipos de servicios de los ecosistemas (EM, 2015)

En el siguiente enlace puedes encontrar varios ejemplos de servicios de los ecosistemas y sus beneficios sociales:

3. Relación evidente y estrecha entre los Servicios de los Ecosistemas y el bienestar humano

En el informe de Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (EM) se pone de manifiesto que el impacto de las actividades humanas sobre los ecosistemas tiene importantes consecuencias sobre el bienestar humano (Montes, 2007).

Ecosistemas y Biodiversidad. Si no puedes leer la infografía pulsa aquí. Fuente: EME

“El bienestar humano depende del estado de conservación y de la capacidad de suministrar servicios del ecosistema y su biodiversidad. Debemos conservar también por nuestro propio interés, somos biodiversidad y dependemos de la biodiversidad no humana” (EME, 2012)

Cada especie ejerce una función ecológica clave en su ecosistema, que a su vez, se traduce en servicios ecosistémicos. La dispersión de semillas contribuye al establecimiento de especies vegetales, las cuales ejercen importantes funciones como la depuración del aire, el agua o el secuestro de carbono con la consecuente mitigación del cambio climático. Sin esas especies animales, dichos servicios ecosistémicos son limitados, afectando por última instancia a la calidad de vida humana.

¿Por qué conservar la biodiversidad?

4. ¿Somos sostenibles?

¿Cómo sabemos si, actuando para satisfacer las necesidades presentes como lo hacemos, estamos comprometiendo las necesidades de las futuras generaciones?

Podemos saberlo y lo sabemos:

Son numerosos los informes de científicos, expertos y organizaciones de carácter multidisciplinar los que nos recuerdan que la situación es insostenible. Veremos sus conclusiones más adelante.

En el año 2001, convocado por Naciones Unidas, comenzó la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (EM) con el objetivo de valorar la capacidad que tienen los ecosistemas y la biodiversidad que albergan, para mantener el bienestar humano de sus habitantes.

¡NO TENEMOS BUENAS NOTICIAS!

El balance final de la EM es que la actividad humana está ejerciendo una presión tal sobre las funciones naturales de La Tierra que ya no puede darse por seguro que los ecosistemas del planeta vayan a mantener  la capacidad de sustentar a las generaciones futuras (EM, 2005).

Pero sería más apropiado decir que situación es insostenible. Recuerda lo que comentado en apartados anteriores referido a la relación entre los servicios de los ecosistemas y el bienestar social (NUESTRO bienestar) y sobretodo referido a la idea de que el hombre es un elemento más de diversidad biológica y de los ecosistemas.

¿Habías relacionado el vínculo tan fuerte entre el estado de salud de nuestros ecosistemas (planeta Tierra) y nuestro bienestar?

Estas consecuencias no afectan sólo en la economía, sino también en la salud, en las relaciones sociales, en las libertades o en la seguridad (EM, 2005).

Es realmente necesario transmitir a las personas la conexión que existe entre la salud de los ecosistemas y el bienestar humano.

Pero no está todo perdido…

La EM muestra que con las acciones apropiadas, es posible revertir la degradación de muchos servicios de los ecosistemas en los próximos 50 años, pero que los cambios requeridos en las políticas y en la práctica son sustanciales y no están en curso en la actualidad (EM, 2005).

Un ejemplo de recuperación de una zona degradada lo encontramos en el Parque Nacional de Yellowstone. La acción consistión en la reintroducción del lobo, especie clave que ocupa la parte alta de la cadena trófica y lo que observaron fue asombroso: la presencia del lobo consiguió alterar el curso de los ríos. ¿Cómo fue esto posible?. (Ver vídeo)

¿Qué nos dicen los expertos sobre la situación actual?

Tomamos el resultado de la EM como referencia de la condición en la que nos encontramos a nivel mundial. En su informe final recoge cuatro conclusiones principales y proporciona una valoración científica sobre el estado y las tendencias de los ecosistemas del mundo y los servicios que proveen (tales como agua, alimentos, productos forestales, control de inundaciones) y las opciones para restaurar, conservar o mejorar el uso sostenible de los ecosistemas.

Cuatro Conclusiones Principales

EVALUACIÓN DE ECOSISTEMAS DEL MILENIO

Conclusión 1: en los últimos 50 años, los seres humanos han transformado los ecosistemas más rápida y excesivamente que en ningún otro periodo de tiempo comparable con la historia humana, en gran parte para resolver rápidamente las demandas crecientes de alimento, agua dulce, madera, fibra y combustible. Esto ha generado una pérdida irreversible de la diversidad de la vida sobre la Tierra.

Conclusión 2: los cambios realizados en los ecosistemas han contribuido a obtener considerables beneficios netos en el bienestar humano y el desarrollo económico, pero estos beneficios se han obtenido con crecientes costos consistentes en la degradación de muchos servicios de los ecosistemas, un mayor  riesgo de cambios no lineales y la acentuación de la pobreza en algunos grupos de personas. Estos problemas, si no se los aborda, harán disminuir considerablemente los beneficios que las generaciones venideras obtengan de los ecosistemas.

Conclusión 3: la degradación de los servicios de los ecosistemas podría empeorar considerablemente durante la primera mitad del presente siglo y ser un obstáculo para la consecución de los objetivos del Desarrollo del Milenio.

Conclusión 4: el desafío de revertir la degradación de los ecosistemas y al mismo tiempo satisfacer las mayores demandas de sus servicios puede ser parcialmente resuelto en algunos de los escenarios considerados por la Evaluación, pero ello requiere que se introduzcan cambios significativos en las políticas, instituciones y prácticas, cambios que actualmente no están en marcha. Existen muchas opciones para conservar o fortalecer servicios específicos de los ecosistemas de forma que se reduzcan las elecciones negativas que nos veamos obligados a hacer o que se ofrezcan sinergias positivas con otros servicios de los ecosistemas.

Fuente: Informe de Síntesis de la Evaluación de los ecosistemas (EM)

En España, varios informes recientes de diferentes organizaciones nos alertan de que debemos cambiar de políticas, estrategias y actitud.

Promovida por la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente se ha realizado La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio de España (EME, 2012). Este análisis se realiza sobre el estado y las tendencias de los servicios de los ecosistemas terrestres y acuáticos de España y su contribución al bienestar de sus habitantes. Fruto de este trabajo son las publicaciones “Informe de resultados de la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio en España” y  “Ecosistemas y Biodiversidad de España para el bienestar humano” (EME, 2012).

Planeta Vivo Informe 2016
Planeta Vivo Informe 2016

En 2017, WWF publica su Informe “Planeta Vivo” (WWF International, 2016), parte de cuyas conclusiones recogemos aquí. Este informe actualiza la información publicada en 2005, pero en este lapso de tiempo, la situación ha continuado agravándose. En el informe se abordan una serie de preguntas:

A golpe de vista – Nuestro planeta

Sólo tenemos un Planeta: Informe Planeta Vivo 2016

También en España, el Observatorio de la Sostenibilidad emite un informe anual sobre la “Sostenibilidad en España”. Las conclusiones extraídas del último informe de 2016 son las siguientes:

Conclusiones del informe de Sostenibilidad España 2016

Conclusión 1: “es destacable la insostenibilidad de los profundos cambios de uso del suelo en España, especialmente los relativos a artificialización en el entorno de las ciudades y en las áreas costeras debido a la irreversibilidad del proceso. Se observan elevadas tasas de destrucción de ecosistemas especialmente valiosos: la primera línea de costa, territorio fundamental para una de las primeras industrias del país como es el turismo, las zonas de huerta alrededor de las ciudades o las zonas forestales destruidas por la construcción. En poco más de 20 años se han artificializado en España unas 600.000 hectáreas más, casi la misma extensión total que se urbanizó en milenios de historia”.

Conclusión 2: “se revela el anómalo comportamiento de las temperaturas en ese año, con una media de 0,93 grados por encima de lo normal… Las precipitaciones también han sido más irregulares. Las tendencias de temperatura y precipitación observadas en series temporales largas, esenciales para la planificación agro-ganadera y la política forestal (resiliencia de hábitats y prevención de incendios) también coinciden con comportamientos observados en el resto del mundo y relacionados con el cambio climático global. Se adelantan también las emisiones de GEI (gases de efecto invernadero) de 2015… Las de 2014 avanzadas por el OS hace dos años acaban de ser confirmadas por el MAGRAMA, que indican un aumento del 4% respecto a las de 2014, mientras que las de casi todos los países de la UE presentan fuertes reducciones”.

Conclusión 3: “una cuarta parte de la población española está sometida a un ICA (índice de la calidad del aire) deficiente, malo o muy malo (a partir de la catalogación ICA “deficiente” existe afección a la salud) “.

Conclusión 4: “el recurso agua ha sido maltratado durante décadas y especialmente infravalorado en su gestión respecto a la calidad. España sólo depura el 84% de sus aguas residuales e incumple otras normativas de la Directiva, por lo que en la actualidad tiene abiertos 4 expedientes en el TJE (el último de 2015) que afectan a la depuración de unos 800 núcleos de población, lo cual revela el fracaso en conseguir los objetivos planteados en la normativa y la necesidad de mayores inversiones para mejorar la salud del recurso”.

Conclusión 5: “la energía y la imprescindible transición energética es esencial para lograr una aceptable calidad de vida y cumplir los objetivos de cambio climático. Ha disminuido el uso de la energía primaria durante la crisis aunque ahora se ha incrementado ligeramente…, mientras ha aumentado el uso del carbón, lo que ha provocado un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero… La intensidad energética ha mejorado y va en buena dirección (un indicador que ofrece valores positivos y esperanza). Mientras, seguimos teniendo una elevada dependencia energética y se dificulta la evolución de las energías renovables fotovoltaica y eólica, que han experimentado un parón que pone en peligro el cumplimiento de los objetivos de la UE y de los propios ODS. En este escenario, la pobreza energética no es sino otro síntoma de la pobreza general.”

Sostenibilidad en España 2016
Sostenibilidad en España 2016

Conclusión 6: “el empobrecimiento de la población es evidente y durante 2015 los indicadores socioeconómicos no mejoran significativamente respecto a los valores de 2014 o de años anteriores…”

Conclusión 7: “la falta de medios de vida se agrava con el adelgazamiento de los servicios públicos, que afectan con mayor rigor a los segmentos más desfavorecidos. Respecto a la sanidad se observa la fuerte disminución que ha habido en la inversión estatal y autonómica; o cómo ha disminuido el gasto público farmacéutico… y se ha establecido el copago; o también cómo han decrecido los recursos humanos de atención sanitaria, especialmente en los efectivos de enfermería”.

Conclusión 8: “en consumo, los índices… indican un repunte de la desigualdad desde 2013 que se incrementó en 2014 debido al aumento del gasto de los hogares de clase media y de los más acomodados mientras que el realizado por los desfavorecidos continúa disminuyendo. Además se incluye la variable de la corrupción: este factor es valorado por la sociedad como segunda preocupación después del paro. España ha descendido varios peldaños respecto a los países del mundo según Transparencia Internacional y que los partidos tradicionales acumulan decenas de casos de corrupción en su filas”.

5. ¿De qué hablan cuando me hablan de…?

Ya entendemos cómo funciona el sistema. El Capital Natural es la base fundamental y su preservación es imprescindible para el funcionamiento de los Servicios de los Ecosistemas, servicios que nos proporcionan nuestro bienestar. Sin embargo, quizá nos falte encajar en este puzle algunos términos que aparecen habitualmente en los medios de comunicación, en las tertulias y que hasta ahora no hemos mencionado.

Hagamos un repaso de los conceptos básicos para conocer la terminología utilizada en el ámbito medioambiental a nivel científico, divulgativo y coloquial.

Cambio global

Aunque el clima está cambiando, está en nuestras manos frenar el cambio climático. No está todo perdido. 
Aunque el clima está cambiando, está en nuestras manos frenar el cambio climático. No está todo perdido. 

“El término cambio global define al conjunto de cambios ambientales afectados por la actividad humana, con especial referencia a cambios en los procesos que determinan el funcionamiento del sistema Tierra. Se incluyen en este término aquellas actividades que, aunque ejercidas localmente, tienen efectos que trascienden el ámbito local o regional para afectar el funcionamiento global del sistema Tierra.” (Duarte, 2006)

“Las características específicas del cambio global han llevado a proponer el término Antropoceno para referirse a la etapa actual del planeta Tierra. El Antropoceno es un término propuesto en el año 2000… para designar una nueva era geológica en la historia del planeta en la que la humanidad ha emergido como una nueva fuerza capaz de controlar los procesos fundamentales de la biosfera” (Duarte, 2006).

Entre los principales motores del cambio global podemos encontrarnos con la alteración de los ciclos biogeoquímicos, la pérdida de biodiversidad, la contaminación, la introducción de especies invasoras o el cambio climático (D’Antoni, 2012).

“Hay dos características del cambio global que hacen que los cambios asociados sean únicos en la historia del planeta: en primer lugar la rapidez con la que este cambio está teniendo lugar, con cambios notables (emisiones de gases en concentración de CO2 atmosférico) en espacios de tiempo tan cortos como décadas y en segundo lugar el hecho de que una solo especie, el Homo sapiens, es el motor de todos estos cambios”  (Duarte, 2006).

Cambio climático

“Se llama cambio climático a la variación global del clima de la Tierra. Es debido a causas naturales y también a la acción del hombre y se producen a muy diversas escalas de tiempo y sobre todos los parámetros climáticos: temperatura, precipitaciones, nubosidad, etc. En la actualidad existe un consenso científico, casi generalizado, en torno a la idea de que nuestro modo de producción y consumo energético está generando una alteración climática global, que provocará, a su vez, serios impactos tanto sobre la Tierra como sobre los sistemas socioeconómicos” (MAGRAMA).

UNFCCC

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático usa el término cambio climático sólo para referirse al cambio generado por causas humanas: por “cambio climático” se entiende un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables (Artículo 1, párrafo 2 Convenio Marco).

Existen conferencias organizadas por Naciones Unidas donde se tratan temas para luchar contra el cambio climático.
Existen conferencias organizadas por Naciones Unidas donde se tratan temas para luchar contra el cambio climático.

El cambio climático es una de las principales amenazas para el desarrollo sostenible y constituye un importante reto mundial que ya está causando impactos ambientales en la economía global, la salud, la biodiversidad, el medio ambiente y el bienestar humano. Este cambio climático se produce por la creciente concentración de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera, entre los que se encuentra el CO2. Para luchar contra este fenómeno, se debe evitar la concentración progresiva de estos gases en la atmósfera, reduciendo las emisiones o aumentando su absorción” (MARM).

El cambio climático se refiere al efecto de la actividad humana sobre el sistema climático global, que siendo consecuencia del cambio global afecta, a su vez, a otros procesos fundamentales del funcionamiento del sistema Tierra” (Duarte, 2006).

Efecto invernadero

Es la retención del calor del Sol en la atmósfera de la Tierra por parte de una capa de gases en la atmósfera. Sin ellos la vida tal como la conocemos no sería posible, ya que el planeta sería demasiado frío. Entre estos gases se encuentran el dióxido de carbono, el óxido nitroso y el metano, que son liberados por la industria, la agricultura y la combustión de combustibles fósiles. El mundo industrializado ha conseguido que la concentración de estos gases haya aumentado un 30% desde el siglo pasado, cuando, sin la actuación humana, la naturaleza se encargaba de equilibrar las emisiones” (MAGRAMA).

Emisiones de gases de efecto invernadero

En el contexto de cambio climático, se entiende por emisiones a la liberación de gases de efecto invernadero y/o sus precursores y aerosoles en la atmósfera, en una zona y un período de tiempo específicos” (MAGRAMA).

El efecto invernadero. Fuente: Planeta Tierra

Los gases de efecto invernadero están presentes de forma natural y son esenciales para la supervivencia de los seres vivientes, ya que impiden entre otras cosas que parte del calor del Sol sea reflejado de vuelta al espacio, lo cual hace posible la vida en la Tierra. Pero es una cuestión de escala. Un siglo y medio de industrialización, incluida la deforestación por tala rasa y ciertos métodos agrícolas ha hecho que aumente la cantidad de gases de efecto invernadero que hay en la atmósfera. A medida que crecen las poblaciones y economías y aumentan los niveles de vida, también lo hace el nivel acumulativo de emisiones de gases de efecto invernadero” (UNFCCC).

Los niveles de dióxido de carbono y otros ‘gases de efecto invernadero’ en la atmósfera han aumentado vertiginosamente durante la era industrial debido a actividades humanas como la deforestación o el fuerte consumo de combustibles fósiles, estimulado por el crecimiento económico y demográfico. Los gases de efecto invernadero, como una manta que envolviera al planeta, retienen la energía térmica en la capa inferior de la atmósfera terrestre” (CMCC, 2005).

Sumidero de carbono

Se conoce como sumidero todo sistema o proceso por el que se extrae de la atmósfera un gas o gases y se almacena”.

Los océanos desempeñan un papel importante en el ciclo mundial del carbono. No solo representan el mayor sumidero de carbono a largo plazo, sino que también almacenan y redistribuyen el CO2. Aproximadamente el 93% del CO2 del planeta (40 Tt) se almacena y procesa en los océanos” (Nelleman, 2009).

“Las formaciones vegetales actúan como sumideros por su función vital principal, la fotosíntesis (proceso por el que los vegetales captan CO2 de la atmósfera o disuelto en agua y con la ayuda de la luz solar lo utilizan en la elaboración de moléculas sencillas de azúcares). Mediante esta función, los vegetales absorben CO2 que compensa las pérdidas de este gas que sufren por la respiración y lo que se emite en otros procesos naturales como la descomposición de materia orgánica” (MAGRAMA).

¿Te has parado a pensar en el papel que juegan los océanos en el ciclo mundial del carbono?
¿Te has parado a pensar en el papel que juegan los océanos en el ciclo mundial del carbono?

“Los bosques tienen una gran capacidad en su función como sumideros de carbono. Desde un punto de vista forestal se considera sumidero al “área por donde son canalizados el agua, los nutrientes o cualquier tipo de compuesto, físico o químico, o que sirve de almacén de los mismos”. En la actualidad este término se aplica a los bosques para significar su papel en la absorción del anhídrido carbónico de la atmósfera (CO2) y la consiguiente reducción del efecto invernadero” (Diccionario Forestal, MARM).

Protocolo de Kyoto y Cumbre contra el Cambio Climático de París

Adoptado desde 1997 y en vigor desde febrero de 2005, ha sido ratificado por 192 de las partes de la Convención y establece por primera vez, objetivos de reducción de emisiones netas de gases de efecto invernadero para los principales países desarrollados y economías de transición, con un calendario de cumplimiento. Las emisiones de gases de efecto invernadero de los países industrializados deberían reducirse al menos un 5% por debajo de los niveles de 1990 en el periodo 2008-2012, conocido como primer periodo del compromiso del Protocolo de Kyoto. En 2012, agotado el plazo del primer periodo, en la conferencia de Doha, los Estados parte del Protocolo de Kyoto adoptaron una enmienda del mismo, la cual establece un segundo período 2013-2020” (MAGRAMA).

Los países desarrollados que participan en el segundo período de compromiso del Protocolo de Kyoto (Partes del Anexo I) se han comprometido a reducir sus emisiones globales en al menos 18% por debajo de los niveles de 1990 durante el período 2013-2020. Estos países deben ‘reconsiderar’ sus objetivos de reducción de emisiones para el segundo período de compromisos en abril de 2014, y pueden aumentar sus objetivos conforme a emisiones globales reducidas en un 25-40% por debajo de los niveles de 1990 hacia 2020 (el nivel necesario para limitar la temperatura mundial al límite acordado de 2 ºC” (CNMUCC, 2012).

En diciembre de 2015 se celebró la Cumbre contra el Cambio Climático en París. Nuevos acuerdos y nuevos compromisos de 195 países. François Hollande, expresidente francés, lo define como “el primer pacto universal de la historia de las negociaciones climáticas”. Se pretende no superar la barrera de incremento de la temperatura en 1,5 ºC, fijándose un techo de emisiones de gases de efecto invernadero y creándose un sistema de financiación. El acuerdo completo recoge toda la información de forma detallada.

Huella de carbono

Esta montaña seguirá feliz mientras la cuidemos
Esta montaña seguirá feliz mientras la cuidemos

Es nuestra responsabilidad como habitantes de este planeta no alterar con nuestro ritmo de vida las condiciones climáticas y que así puedan perdurar para el disfrute y bienestar de otros organismos y generaciones venideras.

La huella de carbono permite cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero que son liberados a la atmósfera como consecuencia de una actividad determinada, bien sea la actividad necesaria para la fabricación de un producto, para la prestación de un servicio, o para el funcionamiento de una organización. Esta cuantificación nos permitirá ser conscientes del impacto que genera dicha actividad en el calentamiento global, convirtiendo de esta manera la huella de carbono en una herramienta de sensibilización de gran valor. Hoy en día, ya se perfila como un elemento diferenciador de las organizaciones que deciden comprometerse con el medio ambiente y apuestan por el desarrollo de una actividad sostenible (Oficina Española de Cambio Climático).

“La huella de carbono es una ecoetiqueta utilizada para describir el cálculo de las emisiones de todos los gases de efecto invernadero asociados a organizaciones, eventos o actividades o al ciclo de vida de un producto en orden a determinar su contribución al cambio climático y se expresa en toneladas de CO2 equivalentes. La huella de carbono es un instrumento para determinar, evaluar y comunicar el efecto de los productos, servicios y organizaciones en el cambio climático” (AENOR).

China reduce su huella de carbono

Huella ecológica

“La huella ecológica es un indicador ambiental de carácter integrador del impacto que ejerce una cierta comunidad humana, país, región o ciudad sobre su entorno” (Moreno, 2005).

“Es el área de terreno necesario para producir los recursos consumidos y para asimilar los residuos generados por una población determinada con un modo de vida específico, donde quiera que se encuentre esa área” (Wackernagel, 1996).

Bibliografía

AENOR, Huella de Carbono de Productos organizaciones y eventos

Costanza, R. & Daly, H. E. (1992).Natural Capital and Sustainable Development. Conservation Biology, Vol. 6, No. 1. (Mar., 1992), pp. 37-46.

Duarte, C. M., Alonso, S., Benito, G., Dachs, J., Montes, C., Pardo Buendía, M., … & Valladares, F. (2006). Cambio Global. Impacto de la actividad humana sobre el sistema Tierra. CSIC. Consejo superior de investigaciones científicas. http://aeclim.org/wp-content/uploads/2016/01/Cambio_global.pdf

CNMUCC, (2012). Resumen de la Conferencia sobre cambio climático de la CMNUCC en Doha, Qatar, 26 de noviembre al 7 de diciembre de 2012.

CMCC, (2005). Cuidar el clima Guía de la Convención Marco sobre el Cambio Climático y el Protocolo de Kyoto (edición revisada, 2005) Publicada por la Secretaría de la Convención Marco sobre el Cambio Climático (CMCC), Bonn (Alemania)

Daily, G. (Ed.). (1997). Nature’s services: societal dependence on natural ecosystems. Island Press.

D´Antoni (2012). El cambio global, procesos naturales e intervención humana.

Dorado Nájera, A. (2010). ¿Qué es la Biodiversidad?. Una publicación para entender su importancia, su valor y los beneficios que nos aporta. Madrid, España: Fundación Biodiversidad.

EME, (2012). Material educativo. ¿Qué es EME? Conceptos Clave.

Fundación Biodiversidad, (2012). Informe de resultados de la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio en España (EME 2012).

Fundación Biodiversidad, (2012). Ecosistemas y Biodiversidad de España para el bienestar humano (EME 2012).

Gómez-Baggethun E. de Groot, R., (2007). Capital natural y funciones de los ecosistemas: explorando las bases ecológicas de la economía Revista Ecosistemas, Vol 16:3.

Loreto García, Raquel Moreno, Arantza Ozaeta, Alejandro Ruiz, Daniel Sacristán, Carmen Sánchez—Guevara y Ana Sanz, (2005). Taller  Rehabilitación Urbano Ecológica de la ciudad.

MAGRAMA, ¿Qué es el cambio climático y cómo nos afecta?

MAGRAMA, Sumideros de Carbono.

MAGRAMA. Glosario de términos.

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Millenium Ecosystem Assessment, (2003). Ecosystem and human well-being: A framework for assessment. Island Press. Washington. D.C.

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Observatorio de la Sostenibilidad (OS), (2016). Sostenibilidad en España 2016.

Oficina Española del Cambio Climático. Huella de carbono. MAGRAMA.

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Sevillano, Elena, (2015). Diccionario Ambiental.

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Wackernagel, Mathis y William E. Rees (1996). Our Ecological Footprint: Reducing Human Impact on the Earth Philadelphia, PA, and Gabriola Island, Canadá: New Society Publishers.

Lecturas recomendadas

Informe de resultados de la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio en España

Ecosistemas y Biodiversidad de España para el bienestar humano (EME)

Sostenibilidad en España 2016.

WWF International, (2016) INFORME PLANETA VIVO