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Tema 3. La eficiencia energética según la norma

La eficiencia energética es un aspecto esencial de la estrategia europea para un crecimiento sostenible en el Horizonte 2020, y una de las formas más rentables para reforzar la seguridad del abastecimiento energético y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y de otras sustancias contaminantes. Por ello, la Unión Europea se ha fijado como objetivo para 2020 reducir en un 20 por ciento su consumo energético.

AENOR, a través del desarrollo de normas técnicas y certificaciones, contribuye a mejorar la calidad y competitividad de las empresas, sus productos y servicios. 

AENOR es la primera entidad en obtener la acreditación de ENAC (Entidad Nacional de Acreditación) para la certificación de los Sistemas de Gestión de la Energía de acuerdo con la Norma UNE-EN ISO 50001 en todos los sectores de actividad. 

Con este fin, la Directiva 2012/27/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2012, relativa a la eficiencia energética, por la que se modifican las Directivas 2009/125/CE y 2010/30/UE, y por la que se derogan las Directivas 2004/8/CE y 2006/32/CE, crea un marco común para fomentar la eficiencia energética dentro de la Unión y establece acciones concretas a fin de materializar el considerable potencial de ahorro de energía no realizado.

En referencia a España, en el año 2003 se aprobó la Estrategia Española de Eficiencia Energética, actualmente se encuentra en vigor el Plan de Acción 2011-2020 que constituye el segundo Plan Nacional de Acción de Ahorro y Eficiencia Energética (NEEAP1). Este Plan de Acción ha sido aprobado por Acuerdo de Consejo de Ministros de fecha 29 de julio de 2011, y da continuidad a los planes de ahorro y eficiencia energética anteriormente aprobados por el Gobierno español en el marco de la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética en España 2004-2012 cuyos objetivos principales son la disminución de la elevada dependencia energética exterior y las emisiones atmosféricas con consecuencias en el cambio climático global.

Introducción

El ámbito energético se enfrenta actualmente a tres grandes retos: la competitividad directamente relacionada con la disminución de la intensidad energética (lo que se denomina el desacoplamiento del aumento del consumo energético con el desarrollo económico), el cambio climático y la seguridad de suministro.

En cualquiera de las soluciones estudiadas para resolver estos desafíos se encuentra la optimización de la demanda, mediante la eficiencia y el ahorro energético, por ser la más inmediata y barata de aplicar y porque aporta reducciones de costes y ahorro de recursos a corto plazo.

Además, la eficiencia energética es la principal opción para alcanzar el objetivo de emisiones de gases de efecto invernadero, pudiendo contribuir a su reducción hasta en un 43% los próximos 20 años.

Desde hace una década, diversas organizaciones de normalización vienen trabajando para desarrollar documentos que orienten a las organizaciones sobre cómo gestionar eficazmente la energía. El 15 de junio de 2011 la Organización Internacional de Normalización (ISO) publicó la esperada ISO 50001, un documento que ayuda a las organizaciones que lo implanten a obtener mejoras significativas en su eficiencia energética, con el consiguiente impacto positivo en su cuenta de resultados.

La Norma ISO 50001 puede ser implantada por cualquier organización, independientemente de su tamaño, sector y ubicación. No establece requisitos absolutos para el desempeño energético más allá de los compromisos incluidos en la política energética, del cumplimiento de los requisitos legales aplicables y la mejora continua. Tampoco establece por sí misma criterios de rendimientos con respecto a la energía. Por otra parte, los conceptos de alcance y límites dan flexibilidad a la organización para definir lo que está incluido en el Sistema de Gestión Energética. Según la ISO 50001, el concepto de desempeño energético incluye el uso de la energía, la eficiencia energética y el consumo energético, por lo que la organización puede elegir entre un amplio rango de actividades de desempeño energético.

En definitiva, la Norma ISO 50001 constituye una herramienta útil y eficaz para dar cumplimiento de forma continua a la legislación vigente en la materia, para facilitar el cometido de los Gestores Energéticos, y para implantar y realizar el seguimiento de actuaciones procedentes de auditorías energéticas. Además, permite ahorrar costes, mejorar el rendimiento energético y, por tanto, mejorar la competitividad disminuyendo, a su vez, el consumo de energía primaria, las emisiones de CO2, la dependencia exterior y la intensidad energética.

Evolución de Certificados ISO 50001:2011 emitidos en el mundo (2011-may 2014). Elaboración propia.
Evolución de Certificados ISO 50001:2011 emitidos en el mundo (2011-may 2014). Elaboración propia.

El objeto de la certificación es asegurar, de forma independiente, que el Sistema de Gestión de la Energía de la organización se encuentra correctamente implantado; se encuentra orientado a la mejora continua del desempeño energético, y dicha circunstancia se ha logrado.

Modelo energético. Retos, soluciones

La preocupación por mejorar la competitividad de las empresas con la imperiosa necesidad de reducir la intensidad energética, la amenaza del cambio climático por el aumento tendencial de las emisiones, el reto de mejorar la seguridad energética disminuyendo la dependencia externa, junto con la necesidad de satisfacer la creciente demanda de energía plantean, en conjunto, importantes retos en materia energética.

Ante dichos desafíos y aun no existiendo una solución única, las enmiendas al modelo pasan por la mejora de la eficiencia energética en la demanda y la implantación de tecnologías no emisoras en la oferta.

La eficiencia energética se constituye como la principal opción para alcanzar el objetivo de disminución de emisiones de CO2 por el lado de la demanda, según la IEA (International Energy Agency) en su último informe de 2010 “perspectivas sobre tecnología energética: escenarios y estrategias hasta el año 2050” sólo está iniciativa supondrá una disminución de un 43%.

Perspectivas sobre tecnología energética: escenarios y estrategias hasta el año 2050 (fuente: IEA)
Perspectivas sobre tecnología energética: escenarios y estrategias hasta el año 2050 (fuente: IEA)

Eficiencia energética, principal opción

Normas ISO 50000, y más en concreto la ISO 50001, constituyen unas herramientas útiles y eficaces para dar cumplimiento de forma continua a la legislación vigente, permiten ahorrar costes, mejorar el rendimiento energético y, por tanto, mejorar la competitividad disminuyendo, a su vez, el consumo de energía primaria, las emisiones de CO2, la dependencia exterior y la intensidad energética.

Tal y como se ha visto en el punto anterior la principal opción por lo tanto se convierte en la eficiencia energética. La familia de

Los trabajos en las disciplinas de energía llevan realizándose durante muchos años en distintos sectores, sobre todo en el industrial y más en concreto en los grandes consumidores, en la mayoría de los casos estos trabajos son realizados por empresas especialistas en energía o por fabricantes de bienes y equipos y/o instaladores de reconocido prestigio. Analizando la evolución de los esfuerzos que se han venido realizando por todos los Actores en la cadena de valor de la energía; la amplia variedad de sus modelos; trabajos y alcances desarrollados así como los sectores tratados, se llega a la conclusión de que es de vital importancia unificar y hacer comparables los resultados que se obtienen. Por ello resulta esencial la normalización de estos procesos.

Del mismo modo nos ocurre con la evaluación de la conformidad por tercera parte de estos trabajos para:

  • Asegurar a todos los participantes en el proceso la calidad de los trabajos obtenidos.
  • Reconocer la validez de estos trabajos ante terceros cuando dichos trabajos se encuentran realizados por personal cualificado interno de la propia organización (p.ej.: Administraciones Competentes, etc..).
  • Buscar canales de financiación/aseguramiento de las Medidas de Ahorro extraídas de ellos.
Familia de Normas 50000. Herramientas para gestionar la energía. Elaboración propia.
Familia de Normas 50000. Herramientas para gestionar la energía. Elaboración propia.

El proceso de certificación consiste en demostrar el logro de la mejora continua del rendimiento energético de la organización. Para ello, se revisa la asignación de recursos y los resultados del proceso de planificación energética. Como parte principal de este proceso se analizarán las oportunidades de mejora de rendimiento energético identificadas por la organización y sus objetivos relacionados, así como los planes de acción.

Vital resulta también la valoración del uso y consumo de energía para determinar la utilización significativa de la misma, además de identificar posibles puntos de mejora de eficiencia y de optimización energética dentro del alcance considerado. En este sentido, las líneas de base energéticas y los indicadores de desempeño energético (IDE) se consideran como el elemento clave para un apropiado seguimiento y análisis de dicho desempeño energético.

Posteriormente, se estudia el control de las operaciones implantado por la organización, de forma que permita la reducción del consumo energético. Además, se tienen en cuenta los procesos energéticos implicados y el desarrollo de sistemáticas de eficiencia energética para equipos e instalaciones; reglas claras de mantenimiento que persigan una mayor eficiencia energética; diseño de instalaciones y, en su caso, productos; procedimientos de compras para equipos, instalaciones y suministros de energía.

Por último, se examina el seguimiento, medición y análisis. Así como el plan de medida propuesto. La información que se derive de esta actividad de control, unido a la información originada por las mediciones asociadas, constituye el conjunto de registros específicamente energéticos cuyo análisis permite justificar objetivos de mejora tales como la instalación de nuevos equipos que mejoren la eficiencia energética, o el desarrollo de prácticas de trabajo más eficientes desde el punto de vista de la energía.

La lectura y estudio de la revisión por la dirección constituirá el colofón a este proceso, en el que se velará por el fin último de la Norma UNE-EN ISO 50001: la mejora continua de la eficiencia energética de la organización.

Consideraciones particulares

La gestión de la energía presenta unas singularidades características que la distinguen de las demás modalidades de gestión. El propósito es permitir a una organización contar con un enfoque sistemático para alcanzar una mejora continua en su desempeño energético, incluyendo la eficiencia energética, el uso y el consumo de la energía. Seguidamente se indican las diferencias más relevantes.

Política energética

Aunque el documento que constituye la política de gestión de la energía puede realizarse a imagen y semejanza de políticas similares en otras modalidades de gestión, los objetivos estratégicos que marcan las prioridades de la organización en materia energética son diferentes de los establecidos bajo un enfoque medioambiental o de calidad.

La política energética de cualquier organización debe estar basada en la inclusión de los compromisos de mejora continua en términos de desempeño energético, de apoyo a la adquisición de productos y servicios energéticamente eficientes y el diseño para mejorar el desempeño energético propiamente dicho. También esta política estará fundamentada en el cumplimiento de la legislación y reglamentación aplicable a esta materia, así como de otros compromisos que se suscriban de forma voluntaria.

Requisitos legales

Otra de las singularidades a tener en cuenta es la necesidad de familiarizarse con un marco legislativo que requiere la identificación de requisitos legales emanados de unas fuentes legislativas diferentes a las medioambientales o preventivas.

En el ámbito industrial, la fuente principal es el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, en cuya página web se encuentra de forma muy completa la reglamentación de las instalaciones a considerar para una adecuada gestión de la energía, que a su vez se encuentra englobada en las disposiciones sobre seguridad industrial.

En el ámbito de la edificación se ha desarrollado un marco reglamentario específico a través de la aprobación de disposiciones como el Real Decreto 235/2015, que establece el procedimiento básico para la certificación reglamentaria de eficiencia energética de edificios, el Real Decreto 1027/2007 de aprobación del Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE) o la Orden FOM/1635/2013 por la que se actualiza el Documento Básico DB-HEAhorro de Energía”. Estas disposiciones vienen a potenciar los principios de optimización y eficiencia energética de los Planes de Acción, necesarios para disminuir las emisiones globales de GEI en las edificaciones (que constituyen el núcleo principal de emisiones de fuentes fijas de origen no industrial) y aportan directrices para el ahorro energético en edificios.

En el ámbito de productos relacionados con la energía, existe la Directiva 2010/30 UE que establece un marco para la armonización de las medidas nacionales relativas a la información al usuario final, en especial por medio del etiquetado y la información normalizada sobre el consumo de energía y, cuando corresponda, otros recursos esenciales por parte de los productos relacionados con la energía durante su utilización, así como otra información complementaria, de manera que los usuarios finales puedan elegir productos más eficientes.

Revisión energética

La valoración del uso y consumo de energía es necesaria para determinar el uso significativo de la misma, y posibles puntos de mejora de eficiencia y de optimización energética dentro del alcance considerado.

Flujo de actividades para la realización de una revisión energética. Elaboración propia.
Flujo de actividades para la realización de una revisión energética. Elaboración propia.

Línea base energética

Se constituye como una referencia cuantitativa que proporciona la base de comparación del desempeño energético en un período especificado de tiempo. Debería ser normalizada utilizando variables que afecten el uso y/o el consumo de la energía, del mismo modo que correspondería utilizarse para calcular los ahorros energéticos, como una referencia antes y después de implementar las acciones de mejora del desempeño energético.

Indicadores de desempeño energético (IDEs)

Pueden expresarse como valores cuantitativos o medidas del desempeño energético definido por la organización y son considerados como apropiados para el seguimiento y análisis de dicho desempeño energético, su alcance abarca desde un único parámetro, un único cociente o un modelo complejo.

Ejemplos de Indicadores y Línea Base. Elaboración propia.
Ejemplos de Indicadores y Línea Base. Elaboración propia.

Objetivos, metas energéticas y planes de acción

Una vez aplicada la sistemática de revisión energética, el establecimiento de la línea base y los indicadores de desempeño energético, los usos y consumos significativos serán aquellos para los que la realización de objetivos de mejora –en ocasiones verdaderos proyectos de ingeniería energética- supondrá un aumento de la eficiencia, una optimización o un ahorro energético considerables. En estos planes de acción se debe establecer de forma inequívoca el método para verificar la mejora a conseguir.

Requisitos de la familia 50000 por sectores. Elaboración propia.
Requisitos de la familia 50000 por sectores. Elaboración propia.

Control de las operaciones

En la práctica, el control de las operaciones energéticas supone que se deben establecer procedimientos e instrucciones de trabajo de forma que permitan el control y la reducción del consumo energético y, que tengan en cuenta, entre otros, los siguientes requisitos:

  • Procesos energéticos implicados y el desarrollo de sistemáticas de eficiencia energética para equipos e instalaciones.
  • Reglas claras de mantenimiento que persigan una mayor eficiencia energética.
  • Diseño de instalaciones y , en su caso, productos.
  • Procedimientos de compras para equipos, instalaciones y suministros de energía.

En general, los procedimientos e instrucciones de trabajo para el control de las operaciones deben incluir la realización de estudios de balances de materia y energía en las instalaciones, pues la información que se derive de esta actividad de control unido a la información originada por las mediciones asociadas constituye el conjunto de registros específicamente energéticos cuyo análisis permite justificar objetivos de mejora tales como la instalación de nuevos equipos que mejoren la eficiencia energética (recuperadores de calor, fluidos refrigerantes más idóneos, etc.), o el desarrollo de prácticas de trabajo más eficientes desde el punto de vista energético.

Establecimiento de IDE’S. Control y aceptación/rechazo. Elaboración propia.
Establecimiento de IDE’S. Control y aceptación/rechazo. Elaboración propia.

Diseño

Esta actividad debe evaluar el consumo energético cuando se considera el diseño, cambio o restauración de todos los activos que tienen el potencial de afectar de manera significativa al uso y consumo energético. Estos resultados deben ser incorporados, cuando sea apropiado, en el diseño, la especificación, y las actividades de compras de los proyectos relevantes.

Compras

Al adquirir servicios de energía, productos y equipos que tengan, o puedan tener, un impacto en el uso significativo de la energía, se debe informar a los proveedores que las compras serán en parte evaluadas sobre la base del desempeño energético. Del mismo modo, se tiene que evaluar el uso, consumo y eficiencia de la energía durante la vida útil planificada o esperada de los mismos.

Seguimiento, medición y análisis

Plan de medida. El espíritu de este estándar es la captura y el análisis de los datos procedentes del uso y consumo de la energía. Dicho estudio permite una visualización en tiempo real de consumos y variables, una mejora de tiempos de gestión, y en su caso automatización; una recopilación y análisis de los datos, la detección de ineficiencias; la Gestión de la demanda, el desarrollo de un método de cálculo del ahorro y de las estimaciones adecuadas y la realización de los cálculos, e informes, junto con la verificación de los datos obtenidos.

Medida y Verificación. Elaboración propia.
Medida y Verificación. Elaboración propia.

La captura y monitorización de datos, dentro de un plan de medida estará centrada, entre otros, en:

Protocolo internacional de Medida y Verificación. IPMVP-EVO.
Protocolo internacional de Medida y Verificación. IPMVP-EVO.
  • Medir y registrar consumos energéticos significativos y variables asociadas.
  • Mantenimiento, verificación y/o calibración de equipos implicados.
  • Evaluación de consumo energético real frente al esperado.
  • Seguimiento de Indicadores del rendimiento y del desempeño energético.

Control y Medida

El estudio comparativo energético puede ser aplicable a uno o a todos los elementos de una organización. Siempre que se disponga de la información relevante y precisa, el estudio comparativo es un elemento de entrada valioso para una revisión energética objetiva, y para el consiguiente establecimiento de los objetivos y metas energéticas.

Desglose y comparación por consumidores. Elaboración propia.
Desglose y comparación por consumidores. Elaboración propia.

Una auditoría o evaluación energética comprende una revisión detallada del desempeño energético de una organización, de un proceso o de ambos. Está basada generalmente en la medición y la observación del desempeño energético real. Los resultados de la auditoría incluyen generalmente información sobre el consumo y el desempeño reales y pueden ser acompañadas de una serie de recomendaciones categorizadas para la mejora del desempeño energético. Las auditorías energéticas son planificadas y realizadas como parte de la identificación y priorización de las oportunidades de mejora del desempeño energético.

Un período adecuado para los datos significa que la organización tiene en cuenta los requisitos regulatorios o las variables que afectan el uso y el consumo de la energía. Las variables pueden incluir el clima, las estaciones, los ciclos de actividades comerciales y otras condiciones.

Elaboración Modelo Energético Tipo Terciario. Elaboración propia.
Elaboración Modelo Energético Tipo Terciario. Elaboración propia.

La línea de base energética se mantiene y registra como un medio para que la organización determine el período de mantenimiento de los registros. Los ajustes en la línea de base energética también son considerados como mantenimiento y los requisitos están definidos en esta Norma Internacional.

Los IDEns pueden ser un único parámetro, un único cociente o un modelo complejo. Los ejemplos de IDEns pueden incluir consumo de energía por unidad de tiempo, consumo de energía por unidad de producción o modelos multi-variables. La organización puede elegir IDEns que informen el desempeño energético de su operación y puede actualizar los IDens cuando se produzcan cambios en las actividades comerciales o en las líneas de base que afecten la relevancia del IDEn, si es aplicable.

Además de los planes de acción enfocados en alcanzar mejoras específicas en el desempeño energético, una organización puede tener planes de acción que se focalicen en alcanzar mejoras en la gestión global de la energía o en la mejora de los procesos del SGEn. Los planes de acción para estas mejoras pueden establecer la forma en que la organización verificará los resultados alcanzados mediante el plan de acción. Por ejemplo una organización puede tener un plan de acción diseñado para lograr una mayor toma de conciencia entre sus empleados y personal contratado respecto al comportamiento frente a la gestión de la energía. El grado en que este plan de acción logra una mayor toma de conciencia y otros resultados, debería verificarse mediante un método determinado por la organización y documentado en el plan de acción.

Plan de acción. Mejora desempeño energético. Elaboración propia.
Plan de acción. Mejora desempeño energético. Elaboración propia.

Una organización debería evaluar aquellas operaciones que están asociadas con sus usos significativos de la energía y asegurar que son conducidas de una manera tal que controlen o reduzcan los impactos adversos asociados con ellas, de forma de cumplir con los requisitos de su política energética y de alcanzar sus objetivos y metas. Esto debería incluir todas las partes de sus operaciones, incluyendo las actividades de mantenimiento.

En la práctica, esto supone que se deben incluir en este apartado procedimientos e instrucciones de trabajo que tengan en cuenta, entre otros requisitos, el cumplimiento de las pautas de mantenimiento de instalaciones y equipos establecidas en las disposiciones legales correspondientes.

La sistemática de control, seguimiento y medición de las operaciones está basada en el mantenimiento sistemático de las instalaciones y equipos así como en el análisis de los balances de materia y energía en los procesos con influencia en el uso de la energía en las actividades empresariales.

Plan de control/seguimiento. Mejora desempeño energético. Elaboración propia.
Plan de control/seguimiento. Mejora desempeño energético. Elaboración propia.

Los procedimientos para la operación y el mantenimiento deberían incluir:

  • Identificación e implementación continuas de medidas de sentido común sin costo.
  • Los procedimientos internos y listas de verificación para evitar y minimizar el desperdicio.
  • Los planes de operación y mantenimiento para la maquinaria, el equipo y las instalaciones.
  • La descripción de los intervalos de servicio para el equipo pertinente, incluyendo lo que está sujeto al servicio posventa.
  • La identificación de los departamentos y el personal responsable de la operación y el mantenimiento del equipo.
  • Los calendarios para la inspección del equipo pertinente y la descripción de cómo se realiza la inspección.

La información que se derive de esta actividad de control, unido a la información originada por las mediciones asociadas, constituye el conjunto de registros específicamente energéticos cuyo análisis permite justificar objetivos de mejora tales como la instalación de nuevos equipos que mejoren la eficiencia energética, o el desarrollo de prácticas de trabajo más eficientes desde el punto de vista energético.

Plan de mantenimiento de eficiencia. Mejora desempeño energético. Elaboración propia.
Plan de mantenimiento de eficiencia. Mejora desempeño energético. Elaboración propia.

Conclusiones

La Norma ISO 50001 constituye una eficaz herramienta útil para ahorrar costes, mejorar el rendimiento energético y, por tanto, mejorar la competitividad disminuyendo, a su vez, el consumo de energía, las emisiones de CO2, la dependencia exterior y la intensidad energética.

La Norma internacional ISO 50001:2011 del Sistema de Gestión de la Energía se ha elaborado de manera que mantiene la estructura y terminología de otras normas internacionales de sistemas de gestión como las de calidad, medio ambiente o prevención de riesgos laborales, para facilitar su implantación en las organizaciones y para que en el paso a una futura y previsible norma internacional los sistemas de gestión ya implantados no sufran modificaciones acusadas.

Fruto de ese paralelismo, los requisitos de los apartados comunes con otras modalidades de gestión son los mismos en cuanto a documentación y gestión, lo que permite centrarse en el contenido con enfoque energético de los registros más que en su sistemática de generación.

Existen no obstante algunos apartados con contenidos y requerimientos específicos de eficiencia y optimización energética, que requieren un tratamiento diferenciado y que son los que marcan la personalización de esta modalidad de gestión empresarial.

El concepto de “planificación energética” conduce a una sistemática de revisión energética, establecimiento de la línea base e indicadores de desempeño energético diferenciada, focalizada en el análisis de instalaciones y equipos con influencia en la eficiencia y optimización energética de los centros de actividades empresariales.

Aunque la identificación y acceso a los requisitos legales se realiza de la misma manera que en otras modalidades de gestión que se apoyan en reglamentación, las fuentes de acceso a las mismas son diferentes y emanan de organismos distintos.

Asimismo, la sistemática de control, seguimiento y medición de las operaciones está basada en un plan de medida de las instalaciones y equipos así como en el análisis de los balances de materia y energía en los procesos con influencia en el uso de la energía.

Sin duda alguna, el incremento de la competitividad de las empresas va a venir dado por la inversión en este tipo de proyectos y herramientas, como puede ser la certificación, ya que les va a asegurar:

  • La eficacia en la planificación técnico-económica para la ejecución de un servicio/proyecto energético
  • El desarrollo de procedimientos, estrategias y la evolución a lo largo del tiempo de las componentes económico-financieras que aseguran la viabilidad de un Proyecto Energético,
  • Identificar y promocionar las medidas de ahorro y eficiencia energética desde una perspectiva económico-financiera, a partir de las propuestas de mejoras técnicas de una auditoría energética,
  • Generar la confianza necesaria para la obtención de líneas de ayuda o financiación pública o privada de dichas mejoras
  • Demostrar ante terceros los compromisos de la organización con la responsabilidad social a través de sus requisitos en adaptación al cambio climático y gestión de la energía.
  • Discriminación positiva en licitaciones.
  • El mero hecho de implantar un sistema de gestión energética supone una disminución del consumo energético.
  • Herramienta útil y eficaz para dar cumplimiento de forma continua a la legislación energética y a los compromisos ambientales de la organización.
  • Ahorro de costes y por tanto mejora en competitividad.
  • Herramienta idónea para la figura de Gestores Energéticos y para la implantación y seguimiento de actuaciones procedentes de auditorías energéticas.
  • Efecto diferenciador frente a competidores. Prioridad en licitaciones públicas
  • Potencial de ahorro importante en función de los distintos Sectores.

Bibliografía

  • Libro: “Gestión de la eficiencia energética: cálculo del consumo, indicadores y mejora”. AENOR.
  • Libro: “Guía de gestión energética municipal en base a la norma ISO 50001”. ENERAGEN
  • Libro: “Guía sobre Gestión Energética en el Sector Hotelero”. FENERCOM
  • IDAE, 2006. Guía para la gestión del combustible en las flotas de transporte por carretera.
  • Manual de procedimiento para la realización de auditorías energéticas en edificios. Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN).
  • Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Guía técnica de mantenimiento de instalaciones térmicas.
  • Instituto de Diversificación y Ahorro Energético (IDAE). Guías técnicas de Ahorro y Eficiencia Energética en Climatización.
  • Agencia Andaluza de la Energía, Consejería de Economía, Innovación y Ciencia. Guía y Manual de Procesos de Cálculo para la elaboración de Auditorías en el Sistema Audita Energía Industria.
  • Agencia Andaluza de la Energía, Consejería de Economía, Innovación y Ciencia. Metodología para la elaboración de auditorías energéticas en la industria.